11 de septiembre de 1973: a 53 años del golpe de Estado que derrocó la democracia en Chile
Cada 11 de septiembre, Chile recuerda una de las jornadas más dolorosas de su historia reciente. En 1973, el golpe de Estado encabezado por las Fuerzas Armadas puso fin al gobierno constitucional del presidente Salvador Allende y abrió paso a una dictadura que se prolongó durante casi 17 años, hasta marzo de 1990.
Durante las primeras horas de aquel martes, cerca de las 7:30, Allende fue informado sobre la sublevación de la Armada y se dirigió al Palacio de La Moneda. Mientras avanzaba la mañana, efectivos militares y tanques comenzaron a tomar posiciones en puntos estratégicos de Santiago.
EL ULTIMÁTUM DE LA JUNTA MILITAR
A las 8:30, las radios opositoras al gobierno transmitieron la primera proclama de la Junta Militar, integrada por Augusto Pinochet, Gustavo Leigh, José Toribio Merino y César Mendoza. Allí exigieron a Allende la entrega inmediata de su cargo y la rendición del gobierno.
El presidente rechazó abandonar La Moneda y permaneció junto a integrantes de su gobierno y colaboradores. Ante el ultimátum respondió: “Díganles a sus comandantes en jefe que si quieren mi renuncia me la tienen que venir a pedir aquí, que tengan la valentía de pedírmela personalmente”.
Durante aquellas horas realizó también sus últimas intervenciones radiales dirigidas al pueblo chileno.
La ofensiva se intensificó alrededor de las 10:30, cuando los tanques abrieron fuego contra la sede gubernamental. Al mediodía, aviones de la Fuerza Aérea bombardearon La Moneda y parte del edificio comenzó a arder.
Posteriormente, las fuerzas militares ingresaron al Palacio y detuvieron a quienes permanecían en su interior. Cerca de las 14:20, Salvador Allende fue encontrado muerto dentro de La Moneda.
Horas después se estableció el estado de sitio y comenzó a regir el toque de queda. Con la Junta Militar al mando del país, se profundizaron las detenciones y persecuciones, se restringió la actividad política y numerosos medios de comunicación fueron intervenidos.
“SEPTIEMBRE ES UN MES DE REFLEXIÓN, MUCHO DOLOR Y MUCHO RECUERDO”
A 53 años del golpe de Estado, Pedro Díaz, actual presidente del Centro Chileno de Río Gallegos, reflexionó sobre el significado que mantiene esta fecha para el pueblo chileno. Su historia familiar también quedó atravesada por la represión: uno de sus hermanos fue detenido y torturado durante la dictadura.
“Hoy 11 de septiembre, Chile recuerda una de las más graves y nefastas intervenciones a la vida política del país, que fue encabezada el 11 de septiembre de 1973 por Augusto Pinochet Ugarte”, expresó.
Díaz sostuvo que aquel episodio significó una profunda ruptura institucional. “Toda la historia democrática, toda la tradición democrática, incluso de sus Fuerzas Armadas, todo se interrumpió. Hubo persecución, hubo homicidios, hubo flagrantes atropellos a los derechos humanos y eso no debe volver a suceder nunca más”.
Asimismo, consideró que recordar lo sucedido también implica defender el diálogo y la democracia. “Septiembre es un mes de reflexión, mucha reflexión, mucho dolor, por supuesto, mucho recuerdo, pero también de buscar dignidad para saber diferenciar lo que significa vivir en democracia de vivir bajo la brutal bota de un dictador”, manifestó.
MÁS DE 32.000 CASOS EN LA SEGUNDA ETAPA DE LA COMISIÓN VALECH
Con el retorno de la democracia, Chile comenzó a documentar oficialmente las violaciones a los derechos humanos ocurridas durante la dictadura.
El Informe Rettig registró inicialmente 2.279 víctimas de violaciones a los derechos humanos con resultado de muerte o desaparición. Por su parte, el primer Informe Valech, elaborado por la Comisión Nacional sobre Prisión Política y Tortura, reconoció alrededor de 29.000 víctimas de prisión política y tortura.
Posteriormente se abrió una segunda instancia y, en 2011, se informó que comprendía alrededor de 32.000 casos, entre nuevas presentaciones y solicitudes de reconsideración.
Fuentes: Comisión Nacional de Verdad y Reconciliación (Informe Rettig) y Comisión Nacional sobre Prisión Política y Tortura (Informe Valech).
EL APOYO DE LA DICTADURA CHILENA A GRAN BRETAÑA DURANTE MALVINAS
Las decisiones del régimen de Augusto Pinochet también alcanzaron a la Argentina. Durante la Guerra de Malvinas de 1982, la dictadura chilena brindó cooperación estratégica y de inteligencia a Gran Bretaña.
Décadas después, el general retirado Fernando Matthei, excomandante en jefe de la Fuerza Aérea e integrante de la Junta Militar, reconoció públicamente aquella colaboración. “Yo hice todo lo posible para que la Argentina perdiera la Guerra de las Malvinas”, afirmó en declaraciones difundidas en 2005.
Matthei asumió la responsabilidad por esa cooperación y sostuvo que Pinochet había sido informado y había dado su aprobación. Sin embargo, aquella decisión correspondió a las autoridades de un régimen dictatorial y no a una determinación sometida a la voluntad del pueblo chileno.
De esta manera, las consecuencias de la dictadura trascendieron las fronteras de Chile y alcanzaron directamente a la Argentina durante uno de los conflictos más dolorosos de su historia reciente.
SEPTIEMBRE, ENTRE EL RECUERDO Y LAS FIESTAS PATRIAS
Septiembre tiene además un significado particular para Chile. Una semana después del aniversario del golpe, el 18 se conmemora la conformación de la Primera Junta Nacional de Gobierno de 1810, acontecimiento que marcó el inicio del proceso independentista chileno.
Pedro Díaz destacó ese contraste entre uno de los capítulos más dolorosos de la historia del país y la celebración de sus Fiestas Patrias.
“Septiembre es un mes donde hay grandes fechas históricas para Chile. Se festeja, pero también se llora, se reflexiona y también se recuerda”, sintetizó el presidente del Centro Chileno de Río Gallegos.
La memoria une también a Chile y Argentina, dos pueblos atravesados por dictaduras y profundas heridas. Recordar ese pasado es defender la democracia y evitar que sean nuevamente los pueblos quienes paguen las consecuencias.
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