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El juicio contra Lindsay Clancy, la mujer de 36 años acusada de haber asesinado a sus tres hijos pequeños, fue declarado nulo este viernes luego de que el jurado no lograra alcanzar un veredicto unánime tras siete días de deliberaciones. La decisión del juez William Sullivan dejó abierto el futuro judicial de la acusada y ahora la fiscalía deberá determinar si solicita un nuevo juicio.

Clancy, una exenfermera de Massachusetts, reconoció haber matado a Cora, de 5 años; Dawson, de 3; y Callan, de apenas 8 meses, el 24 de enero de 2023. Después de los asesinatos, intentó quitarse la vida al arrojarse desde una ventana y quedó paralizada de la cintura para abajo.

Durante el proceso, que se extendió durante cinco semanas y contó con más de 80 testigos, la defensa sostuvo que Clancy atravesaba un cuadro de psicosis posparto y que había actuado bajo la influencia de voces que, según su relato, le ordenaban matar a sus hijos. Sus abogados argumentaron además que había solicitado ayuda médica en reiteradas oportunidades antes de los hechos.

Sin embargo, la fiscalía presentó una versión diferente. Los investigadores sostuvieron que Clancy había planificado el crimen y que aprovechó una salida de su esposo, Patrick Clancy, para llevar adelante el ataque. Además, remarcaron que nunca había informado a sus médicos que escuchaba voces antes de los asesinatos.

Un jurado dividido

El jurado estuvo integrado por 12 personas y durante las deliberaciones comunicó en tres oportunidades que no podía alcanzar una decisión unánime. Finalmente, el juez Sullivan declaró la nulidad del juicio ante la imposibilidad de llegar a un veredicto.

Según trascendió durante el proceso, solo uno de los integrantes del jurado se habría opuesto a declarar a Clancy no culpable por razones de enfermedad mental. La situación generó fuertes cuestionamientos por parte del abogado defensor Kevin Reddington, quien criticó la postura del jurado y sostuvo que su clienta estuvo cerca de ser absuelta.

Por su parte, el fiscal del condado de Plymouth, Tim Cruz, afirmó que deberá evaluar los próximos pasos y no descartó la posibilidad de presentar nuevamente el caso ante otro jurado. “Esto siempre fue sobre obtener justicia para esos tres pequeños bebés”, sostuvo.

El debate sobre la psicosis posparto

El caso volvió a poner en el centro de la discusión la salud mental materna y, particularmente, la psicosis posparto, un trastorno poco frecuente que puede provocar alteraciones graves en la percepción de la realidad.

Durante el juicio se conoció que Clancy había sufrido ansiedad, insomnio y una sensación de “niebla mental”, además de haber atravesado una breve internación psiquiátrica. Sin embargo, los especialistas presentaron distintas interpretaciones sobre su estado mental al momento de los asesinatos.

La defensa insistió en que la enfermedad tuvo un papel determinante en los hechos, mientras que la fiscalía sostuvo que Clancy conservaba la capacidad de comprender lo que estaba haciendo.

Qué puede pasar ahora

Tras la declaración de juicio nulo, la fiscalía deberá decidir si vuelve a llevar a Clancy ante los tribunales. Mientras tanto, la mujer permanecerá internada en una institución psiquiátrica.

Clancy enfrentaba la posibilidad de una condena a cadena perpetua sin libertad condicional si era declarada culpable de asesinato en primer grado. También podía ser condenada por delitos de menor gravedad o declarada no responsable penalmente debido a una enfermedad mental.

El caso generó además comparaciones con el de Andrea Yates, la mujer de Texas que en 2001 asesinó a sus cinco hijos y que, tras un segundo juicio, fue declarada no culpable por razones de insanía y permanece internada en un hospital psiquiátrico.

La situación de Clancy también reavivó el debate en Estados Unidos sobre la detección y el tratamiento de los trastornos graves de salud mental durante el período posterior al parto.

Autor: Javiera Nasser