Escuchar artículo

Río Gallegos despide a uno de sus vecinos más reconocidos. José Ramiro Kroeger, histórico propietario del bar Los Vascos, falleció este martes 20 de octubre a los 96 años, dejando un importante legado en la historia de la capital santacruceña. La noticia generó numerosas muestras de pesar entre familiares, amigos y vecinos que compartieron con él distintas etapas de su vida.

El reconocido comerciante se encontraba internado en el Hospital Regional de Río Gallegos por un cuadro de neumonía. Su estado de salud era delicado y recibía cuidados paliativos.

Su historia estuvo marcada por la inmigración, el trabajo y la perseverancia, desde sus primeros años en Puerto San Julián hasta convertirse en una figura estrechamente vinculada con uno de los comercios más tradicionales de la ciudad.

De Chiloé a Santa Cruz: una vida de trabajo y perseverancia

José Ramiro Kroeger nació el 15 de febrero de 1930 en Chiloé, Chile. En noviembre de 1948 llegó a la Argentina, siendo todavía muy joven, con la intención de encontrar nuevas oportunidades laborales.

Su primer destino fue Puerto San Julián, donde comenzó trabajando como lavaplatos en el histórico Hotel Águila. Allí permaneció durante siete años y, gracias a la experiencia adquirida, llegó a ocupar el puesto de gerente.

Posteriormente, estuvo vinculado al bar El Cosmo, hasta que decidió trasladarse a Río Gallegos. El 1° de septiembre de 1958 se hizo cargo del hotel y bar Los Vascos, ubicado en la esquina de avenida Néstor Kirchner y Santiago del Estero.

A partir de entonces, inició una etapa que se extendería durante más de seis décadas y que terminaría convirtiéndolo en uno de los comerciantes más reconocidos de la capital provincial.

Los Vascos: mucho más que un bar

Con el paso de los años, Los Vascos se consolidó como un tradicional punto de encuentro para trabajadores, comerciantes, viajeros, artistas y vecinos.

Por sus mesas pasaron distintas generaciones de riogalleguenses que encontraron allí un espacio para conversar, compartir experiencias y construir amistades. Las fotografías, los objetos antiguos y los recuerdos acumulados fueron dando al establecimiento una identidad particular.

La presencia de Ramiro fue fundamental para que aquel comercio se convirtiera en un lugar representativo de la vida cotidiana de la ciudad. Su dedicación y cercanía con los clientes hicieron que muchos de ellos dejaran de ser simples visitantes para convertirse en amigos.

Su familia y una enseñanza que lo acompañó toda la vida

En 1969 contrajo matrimonio con Elvira Miriam Monge, con quien tuvo tres hijos. Con el tiempo, decidió dejar de ofrecer alojamiento en el establecimiento para dedicar más tiempo a su familia, aunque continuó al frente del bar.

En una entrevista realizada en febrero de 2023, recordó sus comienzos en Santa Cruz y compartió una reflexión que resumía su experiencia:

“Todo se aprende, nadie nació sabiendo”.

La frase reflejaba su recorrido personal, desde aquellos primeros trabajos en Puerto San Julián hasta consolidar una trayectoria comercial de más de sesenta años.

Un espacio para la cultura y la literatura santacruceña

Además de su actividad gastronómica, Los Vascos se convirtió en un lugar de encuentro para distintas expresiones culturales.

El establecimiento recibió reuniones del grupo literario “Letras del Viento”, presentaciones de libros, encuentros de escritores y celebraciones del Día de las Letras Santacruceñas.

Asimismo, la música formó parte de su historia. El antiguo piano del bar acompañó reuniones y presentaciones que reunieron a artistas y vecinos, fortaleciendo el vínculo del establecimiento con la actividad cultural local.

Un reconocimiento a su trayectoria

En noviembre de 2019, la Honorable Cámara de Diputados de Santa Cruz reconoció oficialmente a Ramiro Kroeger mediante la Resolución N.º 179/2019, al cumplirse 61 años de su trabajo al frente de Los Vascos.

La Legislatura destacó su aporte a la identidad e historia local, poniendo en valor la trayectoria de un comerciante que había acompañado el crecimiento de Río Gallegos durante décadas.

El reconocimiento reflejó la importancia que había adquirido tanto su figura como el establecimiento dentro de la comunidad.

Una despedida que deja recuerdos en generaciones de vecinos

Tras conocerse su fallecimiento, las redes sociales comenzaron a llenarse de mensajes, fotografías y recuerdos de quienes lo conocieron.

Su partida representa la despedida de un vecino cuya trayectoria estuvo estrechamente relacionada con el crecimiento de Río Gallegos y con la historia de un comercio que supo conservar su esencia a través del tiempo.

Aquel joven que llegó desde Chiloé buscando trabajo terminó construyendo mucho más que un proyecto comercial: dejó un espacio de encuentro, cultura y amistad que acompañó a generaciones.

Hoy, su nombre permanece ligado a la tradicional esquina de avenida Néstor Kirchner y Santiago del Estero, donde Los Vascos continúa siendo parte de la memoria colectiva de la capital santacruceña.

Río Gallegos despide a Ramiro Kroeger, un hombre cuya historia demuestra que una vida dedicada al trabajo y a la comunidad también puede convertirse en parte de la identidad de una ciudad.

Autor: Javiera Nasser

Fuente: LOA / Tiempo Sur